La actitud ganadora

Pensando en estas fechas tan esperadas por muchos y tan odiadas por otros tantos, he querido escribir este post por dos motivos: el primero de ellos porque a través de este medio puedo hacer más extensivo mi mensaje de Navidad a todos los que conozco y a mis lectores y en segundo lugar, porque más que un mensaje “navideño” quiero hablar de la importancia de nuestra actitud en estos  días donde tanto las reuniones familiares como las cenas de fin de año de las empresas son casi inevitables así como inevitable el hecho para muchos de encontrarse en dicha reunión con aquel compañero, jefe que le cae mal o con el prim@, tí@, abuel@, cuñad@ o suegr@ que “siempre” tiene un comentario o gesto fuera de lugar y de momento. Sea que te gusten o no, que disfrutes o no, que critiques o no, estas fechas están allí, el ambiente navideño se siente en todas partes, la música te lo recuerda, las luces, l@s niñ@s, la comida, los villancicos… Para quien lo disfruta, este escenario le motiva y le alegra y para quien lo detesta hasta el “burrito sabanero” del villancico le resulta odioso.

Hay una historia que me gusta mucho y que ilustra el mensaje que te quiero dejar hoy. Se trata de un par de abuelos quienes tenían cuatro nietos. Cada tarde el abuelo, quien tenía un gran bigote, se acostaba para tomar una siesta. Un día, a uno de los niños se le ocurrió hacerle una broma al anciano: poner queso Limburger en su bigote. El hombre pronto se despertó olfateando. “Uff que mal huele esta habitación” exclamó, levantándose y dirigiéndose a la cocina, notó que la cocina también olía mal, “Uff que asqueroso olor en esta cocina” así que salió para respirar aire puro. Para su sorpresa, el aire de afuera tampoco olía bien y dijo:”¡Sin duda el mundo entero huele mal!

Aunque corta, esta pequeña historia encierra mucha verdad ¿Cuántos deciden andar por estas fechas y en general por la vida con el bigote lleno de este tipo de queso? Quejándose por todo lo que dicen, piensan, celebran, cantan… Yo podría decirte que sólo tu eres dueño y responsable de tus reacciones, de tus actitudes, de la manera como respondes a otros, pero sería más creíble cuando lo dice alguien como Victor Frankl quien fue víctima del holocausto Nazi y en medio de esa lamentable situación de humillación, maltrato físico y emocional, hambre, desnudez, frío e impotencia, pudo decir: “La última de las libertades humanas es escoger la actitud de uno en cualquier clase de circunstancias”

No se cuál es tu situación durante estas fechas, a lo mejor es diferente de lo que mencionaba al principio, posiblemente tiene que ver con tu evaluación del año, quizá no alcanzaste las metas que te habías trazado, tal vez has perdido tu trabajo y ese hecho ha traído desanimo a tu vida, a lo mejor tu situación económica no es la mejor en estos momentos o posiblemente aún sigues a nivel sentimental sin una pareja con quién compartir. Pero sea cual sea tu circunstancia recuerda que tu actitud frente a tus situaciones determinará tu visión frente a la vida. Así que dicho lo dicho, ¿Qué podemos hacer?

 Mi recomendación:

-Todavía hay razones para estar motivad@: ¿Cuantas personas vivieron hasta el 2013? Tu no!!! Aún estas vivo, no permitas que el regalo de la vida se convierta en otro aspecto cotidiano de tu día a día. El día de hoy no lo tenías asegurado y sin embargo has despertado.

– Los tiempos de crisis dan lugar a disfrutar aquello que no se compra con dinero como la sonrisa de las personas que amas, el compartir una comida, la alegría de un nuevo nacimiento… Así que disfruta con aquellos que te aman, quienes a lo largo de este año se han reído contigo y también llorado, cuídalos, hazle saber que les amas y son importantes para ti.

– Aprovecha el ambiente que genera la Navidad y el fin de un año para acercarte a Dios, para cerrar situaciones emocionales inconclusas, para sanar heridas y para ponerte en el lugar del otro y no estar siempre esperando que se pongan en tu lugar.

Tendría sin duda una lista interminable de motivos por los cuales podrías estar agradecido y hacer de estas fechas un tiempo que marque tu vida entre un antes y un después, pero tu más que yo  conoces esas razones y seguro que a lo largo de estos 11 días que quedan del 2013 irás encontrando otras más. Así que también brinda por todos esos motivos y daté la oportunidad de ser feliz, estar satisfecho con aquello que pudiste lograr y motivado para seguir luchando y trabajando por aquello que deseas alcanzar.

Milena Gonzalez

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