¿Amas la forma en que vives tu vida?

Temas como este considero importante abordar las veces que sean necesarias y más cuando últimamente estoy observando que un gran número de personas, (especialmente entre los 22-60 años) se están cuestionando frente al propósito de sus vidas, su misión, visión, aquello que arde en el interior de cada uno, en cortas palabras, una pregunta que acompañada de acción puede marcar un antes y un después en nuestras vidas: ¿Qué es lo que realmente me apasiona?

Aunque es un tema fundamental para nuestro desarrollo pleno a nivel personal y profesional es una pregunta que se ha convertido en un interrogante sin resolver para muchos. Si observamos nuestro entorno no es difícil encontrar la razón de esta situación, basta con echar un vistazo a la sociedad en la que vivimos, un mundo que desde el sistema social y educativo nos entrena para aprender una serie de normas, estándares y formas de comportarnos pero que muy poco hablan de la importancia de conocernos a nosotros mismos y de descubrir nuestros talentos, competencias, habilidades y ni que decir de nuestra educación emocional (ello da para otro artículo que por cierto compartiré)  da la sensación que es como si viviésemos en una sociedad que aparentemente exalta a aquellas personas que llamamos “talentosas” pero que al mismo tiempo cercena desde niñ@s a aquell@s que no se conforman con saber que 2+2=4

Leyendo a Sir Ken Robinson me encontré con la opinión de él frente a lo que estoy mencionando: “Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento solo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno”

Aunque esto es una realidad, no debe convertirse en la razón que nos impida crecer a nivel personal y profesional porque cada uno de nosotros tiene un motivo que no puede ser hurtado, un profundo deseo dentro de sí mismo, ese algo que enciende nuestro ser y que afecta nuestras emociones, ese algo que da respuesta a nuestra misión y visión personal, algunos logran encontrar respuesta siendo niñ@s a otros nos cuesta unos pocos años más, pero de cualquier manera sea que ya lo hayamos descubierto o no, lo cierto es que esa respuesta se haya dentro de nosotros. Dice Victor Frankl: “Cada uno tiene su vocación o misión específica en la vida. Cada cual tiene que llevar a cabo una tarea concreta que exige cumplimiento. En esto la persona no puede ser reemplazada ni se puede repetir su vida. Por lo tanto, la tarea de cada uno es tan única como específica la oportunidad para realizarla”   

 Así que visto lo visto qué podemos hacer al respecto:

Mi Recomendación:

Responde las siguientes tres preguntas:

–    ¿Qué te gustaría lograr? Piensa en aquel objetivo que cuando lo traes a tu mente te hace sentir motivad@, que te hace soñar y por lo que estarías dispuesto a invertir horas, aquella labor que en ocasiones has decidido guardar porque consideras es imposible de llevar a cabo. Es importante partir desde aquí ya que para potenciar tus talentos y habilidades necesitas saber hacia dónde te quieres dirigir.

–    ¿Qué es aquello en lo que siempre te destacas? Recuerdas aquel artículo en el que menciono lo importante que es saber en qué somos diferentes? Pues bien, piensa en tus habilidades, en tu historia personal, en tus experiencias, en aquellas oportunidades que te rodean.

–    ¿Crees que puedes lograrlo? TIENE que haber coherencia entre aquello que quieres lograr y la imagen que tienes de ti mism@. Sí crees que no eres capaz de alcanzar tu objetivo entonces no te pondrás en acción y si no te pones en acción no podrás potenciar tus talentos, necesitas trabajar disciplinadamente.

Recuerda: Si consideras irrelevante y secundario descubrir tu propósito se puede convertir en cotidiano vivir tu vida sin propósito.

Milena Gonzalez

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